Personeros con mucho sabor

Personeros con mucho sabor

En el mes de octubre, nuestro equipo vivió grandes experiencias recorriendo lugares sorprendentes y conociendo personas increíbles. Uno de nuestros viajes se realizó en el Chocó, departamento famoso por su sabor y sus inigualables paisajes que recibió a gran parte de nuestro equipo con los brazos abiertos. Por ello queremos compartirles las experiencias inolvidables que se vivieron en esta gran aventura.
Teníamos gran expectativa de volver a la tierra prometida, ya habíamos estado en este lugar hace un año y nos pareció que la gente era increíble, con una energía ilimitada y con ideas que pueden dinamizar las comunidades. Habíamos aprendido mucho y teníamos que prepararnos para llegar con la mejor vibra
Felipe Orduz

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El martes 25 de octubre, Felipe Orduz, nuestro Coordinador Senior de Operaciones, pisaba por primera vez Quibdó. Llegó con mucha expectativa y esta ciudad lo recibió con una llovizna ligera y un calor amigable. Durante dos días preparó toda la logística de este gran evento y el reconocido artista Dino Manuelle, nuestro contacto en Quibdó y Líder de la Fundación Rancho Aparte, lo recibió en moto para darle un TourExpress y mostrarle cómo funcionaba todo en la ciudad. Lo llevó al restaurante La Paila de mi Abuela donde probó la gran sazón del pacífico.

Al día siguiente llegó todo el equipo al medio día; Julián Pélaez (Coordinador del proyecto), María Paula Lancheros (Coordinadora logística), Andrea Prieto (Tallerista experta en herramientas de diseño), Carolina Gonzalez (Tallerista con experiencia en intervenciones urbanas de Agentescultóricos) y Carlos Manco conocido como “Caliche” (Tallerista con gran experiencia en el territorio). Todos se reunieron para almorzar en el centro de Quibdó, planearon la logística y con mucho entusiasmo organizaron las cosas para los próximos dos días.

Felipe fue a conocer al equipo de la Sectretaría de Educación de Chocó (SEDCHOCÓ) el cual hizo posible que este evento se realizará, se convirtió en un gran aliado y estuvo dispuesto a colaborarnos en todo el proceso de aprendizaje con los personeros. Este apoyo fue fundamental para darle riendas a este increíble evento.
El jueves 27 de octubre, todo el equipo madrugó para preparar el auditorio y el lugar donde iba a ser el encuentro y aunque hubo algunos problemas logísticos, a las 6:30 a.m. se dio inició al registro de los invitados con gran éxito. En definitiva, desde el momento que escribían sus nombres y daban sus datos, los jóvenes empezaban a participar desde el sentir, pensar y actuar. En las paredes colgaban preguntas que los hacían interactuar unos con otros y a participar conociendo a otros jóvenes líderes.


Para romper el hielo, todos los invitados tenían que seguir unas misiones que estaban debajo de sus puestos. Sin importar el grupo de amigos con los venían, todo el auditorio formó la orquesta más grande de música de Chocó en ese instante; la magia y los cantos invadieron el lugar y los personeros que habían viajado desde lejos se disponían a aprender sobre la importancia de tomar riesgos.
Después se realizó un panel dinámico en el que los invitados mantuvieron un diálogo constante con el público. Los integrantes de este fueron Vanessa Murillo (personera de la Institución Educativa Agrícola de Unguía), Yineth Rentería (Todos por la Educación), Yimy Leiter Aguilar (diputado por el Partido Verde) y Luis Enrique Abadía (Defensor Regional del Pueblo) quién dejó un mensaje importante sobre la sensibilidad humana hacia las comunidades y el rol que tenían todos como líderes en su entorno.
“Este viaje significó volver al encanto de la geografía y su gente. Siento que el pacífico tiene una magia especial que se transmite en la mirada y en la sonrisa de las personas. Trabajar con ellos es gratificante, tienen mucha energía y ganas de darlo todo. Inicialmente, fue una experiencia retadora para mí por el hecho de coordinar una intervención urbana con 80 personas, era una dinámica nueva. No podía dejar de pensar en lo incierto que podría ser el resultado, es difícil no pretender tener ciertas cosas bajo control, pero es eso precisamente lo que me llevó a un fluir, a un ritmo diferente. Con una colorida construcción colectiva en el Aeroparque de Quibdó, cerramos el proceso de la intervención, y esto fue una gran evidencia de lo que somos capaces de hacer con nuestras manos, de ser agentes de cambio, transformando nuestra propia realidad con acciones.”
Carolina Gonzalez


En el segundo día, nuestro equipo inició con una gran puesta de teatro, que tenía como objetivo mostrar el rol que asumieron algunos de los jóvenes, a pesar del gran trabajo del día anterior; algunas personas se rendían ante los grandes retos, solo trabajaban si se les daban instrucciones y si no, no lo hacían y no tenían actitud propositiva. Por supuesto, todo fue una puesta en escena que hasta tomó por sorpresa a algunas profesoras que rechazaban el mal comportamiento de los integrantes de CoSchool, pues parecía que estuvieran discutiendo en plena actividad y hacían el papel de “no tomar nada enserio”. Al final fue una gran reflexión para todos los participantes dentro del auditorio para que se cuestionaran el papel que cada uno toma frente a las diferentes situaciones de su vida.
“Para mí fue una experiencia divina y muy emotiva porque me aportaron muchos aprendizajes y estoy muy agradecida de corazón con el equipo CoSchool”
Karen Cordoba, 15 años
Posteriormente, se realizó una actividad donde los jóvenes tenían que proponer iniciativas comunitarias, identificar problemáticas dentro de su contexto y tener nuevas ideas para diseñar proyectos que beneficien dicho contexto.
“Estaba un poco enfermo cuando llegué y me sentía mal, pero esta experiencia me hizo sentir que puedo sacar lo mejor de mí, aun cuando no tenía energía en el cuerpo tenía mucha en el alma”
James, 18 años
Propuestas muy interesantes surgieron de estos dos grandes días que cerraron con una emotiva despedida,  en donde el equipo CoSchool y los jóvenes fortalecieron esta gran conexión que derribó barreras culturales y regionales y unió personas con muchas ganas de trabajar por el Chocó y la educación.
“Me quedé con muchas sensaciones de esta aventura: alegría, sabor y música. La experiencia de poder mirar a alguien a los ojos y desarrollar con ella una conexión es vital para trabajar basados en la honestidad y la transparencia. Definitivamente, no hay como siempre recibir una sonrisa para alegrar el día”
Julián Peláez
Por supuesto, el equipo cerró con broche de oro con una buena rumba de chirimía a cargo de grandes artistas representantes de Quibdó, que fueron convocados por Dino Manuelle, quién no solo se encargó de ser un excelente anfitrión si no de compartir grandes historias y conocimientos que llegaron a la capital.

“Aprendí que a pesar de que tienen otro modo de trabajar, otro ritmo, otro chip, tienen muy buenas intenciones, muy buena energía y muchas proyecciones tanto para sus vidas personales como para sus comunidades. Aprendí que los cambios que el Ministerio de Educación ha implementado en esa región han tenido su lado positivo, pero también negativo. El positivo es que ahora los estudiantes se sienten retados a ganarse becas o a estar en el programa de ser pilo paga, se sienten muy motivados por estudiar y progresar, pero por otro lado temen a ser discriminados en las universidades de las grandes ciudades. Tienen mucho para dar y mucha necesidad de que haya incentivos y estímulos para que potencien todas sus habilidades.”
Andrea Prieto

*Fotografías por la Secretaría de Educación de Chocó