Educación Emocional

Cinco colegios en Cundinamarca que le apuestan a la educación socioemocional

By junio 13, 2019 No Comments

Por: Maria Alejandra Correa, voluntaria Coschool.

Cada vez son más las instituciones en el mundo que priorizan la educación socioemocional de sus estudiantes, consolidando currículos académicos que fomentan una formación holística e interdisciplinar. Este énfasis en el aprendizaje socioemocional tiene como piedra angular el promover la empatía y el autoconocimiento en los jóvenes, y además incluye otros aspectos esenciales para su desarrollo integral, entre los que resaltan la habilidad de autorregular emociones, la capacidad de adaptarse a diferentes entornos y situaciones, y el buen manejo del estrés. De igual forma, este tipo de habilidades individuales pueden llegar a traducirse en conciencia social, relacionamiento interpersonal y extroversión.

Para muchos pedagogos, garantizar la aplicación de metodologías que permitan el aprendizaje de habilidades socioemocionales (en inglés, social emotional learning o SEL) desde una edad temprana es clave para el futuro de los niños, y puede significar la adquisición de una serie de pericias que logren marcar la diferencia en sus vidas en el largo plazo. A pesar de ser una aproximación educativa relativamente nueva, existe evidencia académica que la soporta. Un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) establece que, en Estados Unidos, los estudiantes que abandonan los estudios secundarios y validan su bachillerato a partir de un examen estandarizado desarrollan menos habilidades socioemocionales que quienes completan el colegio. Estos jóvenes, comprueba el estudio, son más propensos a fumar, a divorciarse, a manifestar comportamientos violentos y a ser encarcelados.

De igual forma, un informe de la Universidad de Pennsylvania y la Fundación Robert Wood Johnson, vincula el aprendizaje de este tipo de competencias durante la primaria con mayores posibilidades de éxito a lo largo de la vida. La investigación concluye que quienes manifiestan actitudes como la extraversión, la amabilidad y empatía, tienen mayores probabilidades de tener éxito. Asimismo, se demuestra que el aprendizaje socioemocional reduce el riesgo de que los niños desplieguen problemas conductuales, inestabilidad emocional, y garantiza la optimización de habilidades cognitivas que se materializan en un mejor desempeño académico.

Existen ciertos colegios en Cundinamarca que se han comprometido con la aplicación de métodos educativos enfocados en el bienestar socioemocional de los niños. A continuación, se mencionarán cinco de estas instituciones, los métodos qué aplican y los resultados:

  1. Gimnasio Moderno

El Gimnasio Moderno, un colegio con más de un siglo de historia, es uno de los centros educativos en el país que está implementando metodologías para cultivar la felicidad, el bienestar y la psicología positiva en sus estudiantes. Según su vicerrector, Juan Sebastián Hoyos, actualmente la institución cuenta con currículos diseñados para promover el desarrollo del carácter, el mindfulness, la gratitud, la inteligencia emocional y la resiliencia, desde preescolar hasta bachillerato.

Las metodologías aplicadas en el Gimnasio Moderno varían según el grado y la temática, pero incluyen prácticas de meditación y relajación, escucha activa de música, cartas de gratitud, diarios de emociones, charlas de neuroplasticidad, reflexiones sobre la felicidad y sobre las situaciones de la vida, identificación de emociones, ejercicios de escucha activa y profunda, entre otros. Para Hoyos, promover este tipo de competencias no cognitivas, junto con una educación integral, es especialmente relevante en un país como Colombia. “Hay que desarrollar todas las dimensiones del ser y no sólo la intelectual. Si queremos gente feliz, gente que se relacione mejor, necesitamos trabajar en estos aspectos. Gente que pueda vivir en paz. Para lograr la paz social, necesitamos primero la paz interna”, afirma.

  1. Colegio Andrés Escobar

Desde hace casi 30 años, este colegio, ubicado en la localidad de Usme, tiene como misión educar a jóvenes de manera integral, principalmente a través de actividades extracurriculares que le apunten a su desarrollo físico y cognitivo. Es así como en este centro educativo, de acuerdo a su rectora, Leidy Peña, el aula de clases se transforma en un espacio dedicado a fomentar el fortalecimiento del carácter, el reconocimiento de virtudes y talentos en los estudiantes; idealmente, los estudiantes interiorizan este tipo de conocimientos y los exteriorizan en sus entornos individuales. El Colegio Andrés Escobar tiene una forma particular de lograr esto y de garantizar que sus estudiantes sean felices: a través del sentido de pertenencia por la institución. Según Peña, se busca principalmente propiciar un ambiente agradable, sano y familiar para los jóvenes en el colegio, lo cual se fortalece al incluir al resto de la localidad en actividades que fomenten el trabajo en conjunto y el interés por el bienestar social.

De igual forma, su rectora considera que una de las mejores metodologías para afianzar habilidades socioemocionales, ya sea en estudiantes o docentes, es a través de actividades físicas. “Las actividades lúdicas son de gran importancia, puesto que permiten retroalimentar de forma positiva la temática vista, además de que las actividades desarrolladas en este ámbito, al ser experienciales, son realmente asimiladas por los estudiantes o por toda la comunidad educativa”, comenta.. Entre los resultados de la implementación de estas metodologías resaltan la disminución del ausentismo y el aumento en el rendimiento escolar de los estudiantes.

  1. Colegio Jaime Garzón

El Colegio Jaime Garzón, de la localidad de Kennedy, es una de las 11 instituciones educativas que hacen parte de la Alianza Educativa, una organización sin ánimo de lucro. Su rectora, Mery Alcira Jiménez, lidera un proyecto institucional que se fundamenta en el fortalecimiento de habilidades sociales y emocionales en sus estudiantes. Para lograr alcanzar este objetivo de manera efectiva, este colegio cuenta con un programa denominado “Navegar Seguro”, el cual consiste en la asignación de espacios semanales con la dirección de equipos de profesionales de bienestar como guías, hacedores y verificadores de los procesos, los cuales se encargan a su vez de atender las necesidades particulares de los estudiantes (desde primer grado hasta undécimo), aludiendo al desarrollo de competencias socioemocionales.

Según su rectora, los resultados de esta aproximación fuertemente cimentada en educación positiva y en una formación holística son visibles en diferentes ámbitos. Desde su implementación en el colegio Jaime Garzón, la taza de embarazo en el cuerpo estudiantil disminuyó considerablemente (hoy en día es de 0); hubo una reducción en los índices de deserción, así como en el consumo de sustancias psicoactivas y en la tasa de reprobación del año escolar. “En Alianza pensamos que formar las habilidades socio emocionales no solo es importante, sino que es vital, ya que son las herramientas que los estudiantes, una vez egresados del colegio, empiezan a probar para responder a un mundo cada vez más intolerante y competitivo. Esas habilidades, a la par con la capacidad cognitiva y los resultados académicos, abren o cierran las puertas de las oportunidades”, comenta la educadora.

  1. Colegio de Valores Humanos Sathya Sai

El modelo educativo de esta institución está basado en las filosofías de Sathya Sai Baba, quien fue un líder espiritual de la India, y en la metodología pedagógica Educare. “Toda la estrategia impartida está orientada hacia la toma de conciencia y desarrollo de nuestro potencial humano completo, fusionando la educación secular y espiritual, somos seres integrales. La diferencia fundamental está en el foco de la mirada, partimos de dentro hacia afuera, del Yo al Nosotros”, comenta su rectora, Sonia Campo. Actualmente, el colegio cuenta con 100 estudiantes, solo de transición y primaria, quienes reciben una educación que gira en torno a cinco valores esenciales: paz, amor, verdad, rectitud y la no violencia. El propósito, de acuerdo con Campo, es que el niño desarrolle habilidades que le permitan iniciar un proceso de transformación a partir del desarrollo de la conciencia de sí mismo.

Las metodologías impartidas en el colegio son poco comunes en comparación a otros centros en el país. Los niños y directivos empiezan su día con momentos de reflexión en silencio, meditación y ejercicios de respiración; además de esto, se realizan asambleas matutinas que permiten el dialogo y la interacción entre estudiantes y educadores a través de cantos y conversatorios, y estrategias dirigidas a la co-evaluación, hetero-evaluación, y a la disciplina positiva. De igual forma, los niños son incentivados a tener un diario en el que registran sus emociones, aprendizajes, inquietudes e introspecciones que consideran relevantes. Además de esto, los educadores que son admitidos en este centro son capacitados en un diplomado enfocado valores humanos que dicta el colegio, el cual tiene una duración de un año y una intensidad de cuatro horas semanales.

  1. Gimnasio Sabio Caldas

Recientemente, el Colegio Gimnasio Sabio Caldas ha buscado fomentar un modelo pedagógico vinculado a la psicología positiva. Para Sandra Ramírez, docente de tecnología e informática de esta institución, contribuir a que sus estudiantes aprendan sobre el manejo de sus emociones es un aspecto vital en su educación en esta institución. Es por esto que este colegio ha venido robusteciendo estrategias educativas que apelen a las competencias socioemocionales, encaminadas al desarrollo de la fortaleza del carácter, la mentalidad de crecimiento, la resiliencia y la gratitud. “Desde transición hasta once, nuestros estudiantes tienen identificadas sus fortalezas; involucramos a todo el colegio en esto”, comenta la educadora.

Para garantizar una transmisión efectiva de este proyecto educativo, y que el modelo de formación integral sea más beneficioso para los niños y adolescentes que asisten a este centro educativo, los profesores y directivos han asistido a talleres de capacitación para poder asimilar las técnicas y principios que se imparten en la institución.